Chile » Región del Maule » Loma de las Tortillas » APOYO A LA FAMILIA / Viernes 20 de Febrero del año 200 / 18:54 Horas. epiglotis es la estructura que cierra la entrada a la caja de la voz (larin bacteria Hemophilus influenzae tipo b. epiglotitis puede acompañarse de neu...
La epiglotitis (a veces llamada supraglotitis) es una infección grave de la epiglotis, que puede evolucionar muy rápidamente, obstruir la respiración y causar la muerte.
La epiglotis es la estructura que cierra la entrada a la caja de la voz (laringe) y a la tráquea durante la acción de tragar. Una infección de la epiglotis casi siempre está causada por la bacteria Hemophilus influenzae tipo b. Muy rara vez las bacterias estreptococos son las responsables, sobre todo en los niños de más edad y en los adultos. La epiglotitis es muy frecuente en niños de 2 a 5 años. Es rara en niños menores de 2 años pero puede afectar a personas de cualquier edad, incluyendo a los adultos.
Epiglotitis La infección se inicia en el tracto respiratorio superior (a nivel de la faringe y la nariz); posteriormente se disemina hacia la epiglotis, que al inflamarse obstruye la vía aérea.
La infección empieza habitualmente en el aparato respiratorio superior como una inflamación de nariz y garganta. Luego baja hacia la epiglotis. A menudo, esta infección se acompaña de la presencia de bacterias en la sangre (bacteriemia).
Síntomas
La epiglotitis puede llegar a ser mortal en muy poco tiempo, porque la inflamación del tejido infectado puede bloquear el aparato respiratorio y cortar la respiración.
La infección suele empezar de repente y progresa rápidamente. Un niño previamente sano comienza a tener la garganta irritada, ronquera y, a menudo, fiebre alta. Es muy frecuente la dificultad al tragar y al respirar. El niño habitualmente babea, respira rápidamente y jadea mientras respira. La dificultad al respirar generalmente induce al niño a inclinarse hacia adelante al tiempo que estira el cuello hacia atrás para tratar de aumentar la cantidad de aire que llega a los pulmones. Este aumento de trabajo para respirar puede producir una acumulación de anhídrido carbónico y una disminución de los valores de oxígeno en la sangre. La epiglotis inflamada dificulta la eliminación de las mucosidades con la tos. Todos estos factores pueden llevar a la muerte en cuestión de horas.
La epiglotitis puede acompañarse de neumonía. La infección a veces puede también propagarse hasta las articulaciones, la membrana que recubre el cerebro, el saco que rodea el corazón o el tejido que se encuentra bajo la piel.
Diagnóstico y tratamiento
La epiglotitis es una urgencia y los niños deben ser hospitalizados de inmediato cuando el médico sospecha que se trata de esta enfermedad. El diagnóstico se realiza examinando la epiglotis con un laringoscopio. Sin embargo, dicho procedimiento puede causar una obstrucción del aparato respiratorio y esto puede conllevar una muerte súbita. Por consiguiente, esta exploración la suele llevar a cabo un especialista, preferentemente en un quirófano y con el niño bajo anestesia general. Si se produce la obstrucción, el médico vuelve a abrir la vía respiratoria inmediatamente insertando un tubo rígido (tubo endotraqueal) en la misma o bien abriendo un orificio en la parte anterior del cuello (traqueostomía).
El médico toma muestras de secreciones de la vía respiratoria superior y de la sangre y los envía al laboratorio para su cultivo. Sin embargo, el tratamiento con antibióticos comienza antes de tener los resultados del cultivo.
Prevención
Existe una vacuna contra el Hemophilus influenzae tipo b. Por consiguiente, en la actualidad es posible prevenir la epiglotitis inmunizando a los bebés. Afortunadamente, en muchos países la epiglotitis está convirtiéndose en una enfermedad rara gracias a la inmunización sistemática. La primera de una serie de inmunizaciones contra Hemophilus influenzae tipo b se aplica generalmente a los 2 meses de edad.